Los Desafíos y las Bendiciones
de Ampliar los Horizontes
 
 
Carlos Cardoso Aveline
 
 
 
 
 
Fundada en 2016, la Logia Independiente de Teósofos es una de las primeras asociaciones teosóficas que trabajan predominantemente en el mundo de internet. Comprender el proyecto teosófico en el mundo virtual no es una tarea simple. Las diferencias entre el trabajo presencial y el virtual son grandes. Sin embargo, casi todos los estudios sobre la historia del movimiento teosófico se limitan a la fase presencial de su evolución.
 
La construcción de la Logia avanza en un territorio poco explorado desde el punto de vista organizativo. Hay que examinar el carácter específico del funcionamiento de la LIT como un esfuerzo llevado a cabo en internet, y en el que el contacto presencial entre las personas es poco frecuente.
 
Uno de los recursos bibliográficos para investigar el tema es el libro “The Paradox of Internet Groups” (“La Paradoja de los Grupos en Internet”),  del psicólogo israelí-californiano  Haim  Weinberg.[1]
 
Además de las obras teosóficas, tengo en cuenta a Enrique Pichon Rivière, Sigmund Freud, Erich Fromm, Viktor Frankl, Karen Horney, Iracy Doyle y otros autores del área de la psicología con ética.
 
En 2014, cuando su libro fue publicado, Haim Weinberg tenía 30 años de experiencia como psicólogo clínico. Desde 1995, dirigía un grupo de discusión en internet sobre psicoterapia. Su principal área de estudio se centraba en torno al tema de los grupos, de la cultura grupal, del “inconsciente de los grupos” y temas similares.
 
En el prefacio de la obra “The Paradox of Internet Groups”, el editor y doctor Earl Hopper señala una característica fundamental de la vivencia colectiva en internet: los llamados “grupos virtuales” no están confinados por el tiempo y el espacio, o por lo menos no están confinados por el espacio-tiempo convencional. (Véase la mitad superior de la p. XII).
 
Hopper piensa que los grupos virtuales deberían ser llamados “agrupaciones” – groupings, en inglés – debido a la naturaleza peculiar de su funcionamiento, que depende por completo de la tecnología de la comunicación.
 
¿Internet es Irreal?
 
Una primera crítica al trabajo teosófico en internet consiste en afirmar que la vida virtual es ilusoria y solo la vida física es real. “Lo que no está en el plano físico no es verdadero”, dice la tesis. Haim Weinberg escribe:
 
“El punto importante aquí es que lo que consideramos ‘real’ depende de interpretaciones y no necesariamente es percibido por nuestros sentidos [físicos]. El significado más común de ‘real’ es aquello que percibimos por nuestros sentidos [físicos]. ¿Acaso no podemos confiar ni siquiera en nuestros sentidos [físicos]? Lo cierto es que no. El cerebro solo interpreta el estímulo transmitido por la neurona, y nosotros creemos que eso muestra ‘la verdad’” (“The Paradox of Internet Groups”, p. 76).
 
Aunque verificar la sinceridad sea, en principio, más difícil en internet, sabemos que tampoco hay ninguna garantía de veracidad para la convivencia entre personas en el plano físico.
 
El carácter auténtico de las relaciones y diálogos debe ser verificado con más cuidado y a lo largo de un tiempo mayor en los espacios virtuales de acción. Estos deben ser impersonales y filosóficos en el caso de los grupos espirituales.
 
Las acciones prácticas verificables son un criterio fundamental de la verdad. La verificación práctica de la verdad y la transparencia de las acciones son más necesarias en el mundo de internet, pero también son decisivas en el mundo presencial, donde la hipocresía y la infantilidad son fáciles de localizar. En cualquier circunstancia, la verdad no es física. El sentido de verdad es una función de la consciencia. Sea en el mundo denso y material, sea en el mundo sutil e inmaterial de internet, es necesario tener lucidez para percibir los niveles superiores de la verdad.
 
La garantía de autenticidad pasa por nuestro conocimiento directo de la vida. Depende del sentido común, del realismo y de la ausencia de ilusiones egocéntricas en el plano emocional. Al teósofo que está activo en internet se le exige más discernimiento, más altruismo y rigor que a un teósofo meramente presencial.
 
El plano físico no ofrece una gran “realidad”. Tampoco hay garantías en el mundo de internet. La realidad y el discernimiento se alcanzan estando fuera del juego del egocentrismo, que es tan frecuente en el plano material como en el universo de internet.
 
Los Frentes de Trabajo de la Logia
 
El trabajo de la LIT incluye hoy, principalmente, sus sitios web asociados, las publicaciones mensuales, los grupos en Google Groups y los frentes de trabajo en Facebook.
 
Como apoyo, se usa el trabajo presencial, Twitter, Instagram, las pequeñas librerías virtuales, WhatsApp, YouTube, el teléfono (convencional y vía WhatsApp), Skype y el correo convencional.
 
Algunos de los asociados pueden percibir (con varios grados de consciencia) las corrientes magnéticas y telepáticas que los unen. Y pueden ser conscientes de otras corrientes magnéticas con las que interactúan, algunas de las cuales son benéficas y otras desafiantes.
 
Las raíces históricas de la LIT reivindican la tradición pitagórica, pero la inspiración central y clave de lectura del mundo está en el movimiento teosófico moderno, creado en 1875 por Helena Blavatsky, y en los escritos de HPB y las cartas de los Maestros de ella. Teniendo en cuenta los hechos de los siglos XX y XXI, veamos algunos de los principales acontecimientos que llevaron a la creación de la Logia.
 
* Ingresé en 1980 en la Sociedad Teosófica de Adyar.
 
* Tras veinte años participando activamente en la Sociedad y ya con algunos libros publicados, percibí y documenté cabalmente, entre los años 2000 y 2002, que la Sociedad no es leal a la enseñanza auténtica, sino que da preferencia a las enseñanzas falsificadas por Annie Besant y sus asesores. Esto ocurre debido a la estructura interna de poder, creada toda por Besant a comienzos del siglo XX, y dominada por una escuela esotérica basada en fantasías pseudoclarividentes y ritualismos en que la legitimidad brilla por su ausencia. Un documento básico al respecto es la Correspondencia Con Joy Mills.
 
* Compartiendo mis puntos de vista documentados con líderes internacionales de la Sociedad de Adyar y con sus dirigentes en Brasil, verifiqué que ninguno de ellos cuestionaba los hechos, pero todos se negaban a hacer algo para liberar a la Sociedad de los fraudes besantianos. Solo había una cosa que hacer. Me alejé de la organización en 2002, oficializando la salida en 2003.
 
* En marzo de 2005, Jerome Wheeler, uno de los principales exponentes de la Logia Unida de Teósofos, me escribe desde Los Angeles. Pide autorización para publicar en “The Aquarian Theosophist” un artículo en el que yo defendía a Helena Blavatsky contra los ataques mal disfrazados promovidos por John Algeo, que en esa época era vicepresidente internacional de la Sociedad. Mi texto denunciaba la publicación de un libro por la Sociedad Adyar con un gran número de cartas groseramente falsificadas e insultantes, elaboradas con el objetivo de atacar a Helena Blavatsky y al movimiento.
 
* A partir del contacto inicial con Jerome Wheeler, nace un diálogo con la Logia Unida de Teósofos, e ingreso en la LUT en abril de 2005. Poco a poco, comienza un trabajo teosófico independiente en lengua portuguesa. A partir de entonces se rompe el monopolio organizativo de la Sociedad de Adyar en los países lusófonos.
 
* El 29 de agosto de 2005 se crea el grupo SerAtento, en el antiguo ámbito de Yahoo Groups.
 
* En febrero de 2007 se divulga la creación del sitio web www.FilosofiaEsoterica.com, con cerca de cien artículos.
 
* El número cero de “O Teosofista” circuló en mayo de 2007.
 
* En noviembre de 2009 nació la logia luso-brasileña de la Logia Unida de Teósofos.
 
* En julio de 2010 se crea el grupo E-Theosophy, en inglés.
 
* Asumo la función de editor del “Aquarian Theosophist” en febrero de 2012.
 
* En octubre de 2013 se publica en papel el libro “The Fire and Light of Theosophical Literature”. En 2014, lanzamos en portugués una edición en papel, anotada, de “Luz en el Sendero”: “Luz no Caminho”.
 
* El 14 de septiembre de 2016, los asociados de la logia luso-brasileña de la LUT declaran su autonomía y deciden crear la Logia Independiente de Teósofos. La pequeña asociación ya tenía un perfil internacional propio. Ahora pasa a tener un espacio autónomo reconocido, profundizando gradualmente su actuación en varios idiomas.
 
El Espacio y el Tiempo se Vuelven Elásticos
 
En diversas áreas del trabajo de la LIT, se lidia conscientemente con el misterio y las limitaciones del trabajo filosófico en internet.
 
En el prefacio al libro de Haim Weinberg, Earl Hopper destaca el hecho de que el espacio y el tiempo en el mundo de internet no son convencionales. Veamos dos aspectos de ello.
 
En primer lugar, el espacio.
 
Cuando hacemos una publicación en Facebook, ¿dónde se hallan el texto y la imagen? Todo lo que se puede saber es que el ordenador físico que usé está situado en tal o cual país, así como los ordenadores de mis compañeros, que también publican, están situados en diferentes ciudades de varios países. El lugar exacto de la publicación en Facebook no puede ser delimitado geográficamente. Está en la luz astral, en el mundo virtual, la cuarta dimensión. No pertenece al mundo material denso.
 
En segundo lugar, el tiempo.
 
El momento de la interacción en internet también es inmaterial. Hay algunas horas de diferencia entre el “ahora” de Europa y el “ahora” de Brasil. Tenemos lectores en decenas de países, en todos los husos horarios, incluyendo los Estados Unidos y los países latinoamericanos, además de Europa, Asia y África. Nuestro trabajo vive la simultaneidad de tiempos diferentes. Cada uno lee los mensajes y textos a la hora que le es más cómoda, y el día que le parece más adecuado. El tiempo es elástico. Lo que escribimos hoy puede ser apreciado por alguien dentro de un año o dos, o de una década.
 
Earl Hopper escribe:
 
“Del mismo modo en que la electricidad posibilitó tener luz a lo largo de las 24 horas del día y, por tanto, hizo que las personas pudieran trabajar constantemente, sin depender de los ritmos naturales del sol, la luna y las estrellas, controlados por la naturaleza, nosotros ahora podemos comunicarnos virtual e instantáneamente con personas particulares, amigos, compañeros y hasta desconocidos situados en todo el mundo, lo cual plantea cuestiones acerca de la satisfacción postergada, por no mencionar la necesidad de pensar antes de hablar, que tradicionalmente ha sido la base de una comunicación buena y clara” (p. XIV).
 
En el plano físico, se ahonda el distanciamiento entre los ritmos de la vida humana y los ritmos de la vida en los ambientes naturales. Y este hecho plantea desafíos:
 
* ¿Cómo podemos recuperar nuestra armonía con las leyes de la naturaleza?
 
* ¿Cómo podemos mantener ritmos de vida compatibles con el buen karma, es decir, con los actos constructivos, que preservan la vida?
 
Las soluciones tienen, al menos, dos aspectos.
 
Por un lado, hay que respetar, dentro de lo posible, los ritmos naturales de la vida física, despertándose temprano por la mañana, yendo pronto a dormir por la noche, descansando lo suficiente, manteniendo una alimentación equilibrada y no violenta, etcétera. Cada pequeño avance en este sentido marca una diferencia positiva.
 
Por otro lado, es fundamental vivir en armonía con la voz de la conciencia, que expresa la Ley Natural presente en nuestro yo superior.
 
Internet pone ante el peregrino el desapego y el alejamiento como formas de libertad y también como desafíos. Cuando alguien, o un grupo cualquiera, se opone o discrepa de las opiniones de uno, basta con un clic para alejarse de esa situación y buscar otras personas o grupos con los que se tenga, supuestamente, más afinidad. Por eso muchos oscilan de un lado para otro sin ubicarse realmente. Solo hay constancia si hay profundización.
 
Hopper constata:
 
“Sé por experiencia propia lo difícil que es mantener un equilibrio razonable entre participación y desapego cuando estamos sometidos al poder de los procesos de comunicación en grupos virtuales. Ya me he visto en un proceso de identificación con un grupo imaginado inconscientemente, y adoptando un papel sujeto a [un proceso de] proyecciones [psicológicas]. Es muy fácil quedarse atrapado en procesos de proyecciones e introyecciones que normalmente se pensaría que ocurren solo en la comunicación presencial” (p. XIV).
 
Tenemos aquí una referencia al proceso de proyecciones psicológicas al que estamos sujetos en el trabajo de la LIT y en todos los niveles de la vida colectiva.
 
Lo que vemos en el otro no siempre surge de una percepción objetiva. Vemos en los compañeros algunas cosas “reales” y otras cosas que vienen de nuestro subconsciente. Atribuimos al otro características que pertenecen a nuestro propio mundo emocional, a nuestro pasado, nuestros temores o esperanzas de carácter personal. En un grupo teosófico todos funcionan como espejos psicológicos entre sí, y los espejos son inexactos, produciendo grados variados de distorsión.
 
Los teósofos no solo inspiran lo mejor unos en otros. También amenazan la comodidad mutua en el plano de los sentimientos. La filosofía esotérica clásica apunta a lo mejor en cada uno y hace que, al mismo tiempo, aparezca lo peor de todo estudiante. Las relaciones solidarias entre los peregrinos no son siempre fáciles y no son siempre cómodas.
 
Debido a este y otros desafíos, el movimiento teosófico convencional y presencial está ampliamente desvitalizado en los diferentes países hoy en día, desde el punto de vista del espíritu. Los primeros pasos del renacimiento fluyen, anunciando un nuevo amanecer.
 
El Arsenal de la Logia
 
La LIT reúne en su arsenal de trabajo instrumentos valiosos del psicoanálisis de Freud, de Fromm y de Karen Horney, de la logoterapia de Viktor Frankl, de la psicología de Maxwell Maltz y otros campos del saber. Estos refuerzos prácticos permiten identificar, elaborar y procesar, por lo menos en parte, la basura emocional de la civilización que circunda al verdadero movimiento teosófico y a cada teósofo lúcido.
 
El trabajo de la Logia llega a decenas de miles de personas en decenas de países. Sin embargo, sus asociados son pocos. Y ¿por qué son pocos?
 
Para una primera respuesta parcial a la cuestión, veamos siete aspectos del proyecto de la LIT:
 
1) En primer lugar, siempre han sido pocos los que marcan la diferencia en el karma humano. Buscar a la mayoría sería buscar la irrelevancia. Llevamos la enseñanza a muchos, pero mantenemos alto el nivel.
 
2) En segundo lugar, es más difícil ir del mundo virtual al mundo físico que ir del mundo físico al universo virtual.
 
La tendencia general es transferir las actividades al mundo sutil. Las logias teosóficas físicas, por lo general, pierden fuerza hoy en día, mientras que las actividades en internet florecen, aunque enfrentando problemas diversos, como la falta de compromiso, la curiosidad superficial, la ilusión acentuada, la inconstancia y el egoísmo narcisista. Y, en el mundo de internet, es más difícil que en el mundo físico asumir un compromiso duradero, a menos que este compromiso ocurra primero en el alma de la persona.
 
3) En tercer lugar, la Logia está comenzando un trabajo. La vida comienza cada día, siempre. Es necesario investigar y comprender de la mejor manera posible la naturaleza del mundo virtual en el que nos movemos, y procesar la sustancia de los desafíos probatorios que el movimiento teosófico enfrenta hoy y enfrentará en el futuro.
 
4) En cuarto lugar, los escritos de la LIT dejan claro que, conforme Blavatsky enseñó, “cada estudiante es un centro”. En otras palabras, todo depende del “centro del círculo de Pascal”, es decir, de cada asociado y lector de la Logia.
 
5) La civilización occidental no vive hoy un momento fácil desde el punto de vista de la expansión de la ética, que es el núcleo de la propuesta de la LIT. El trabajo ha de remar a contracorriente en más de un aspecto, lo que, naturalmente, constituye un privilegio y permite fortalecer la estructura del alma.
 
6) La Logia no prioriza el número de asociados, sino los trabajadores que están en sintonía con la propuesta. Se utiliza el criterio de la afinidad. La verdad se pone por encima de otras consideraciones.
 
7) La Logia se niega a usar instrumentos “fáciles” para atraer gente, y no deja de lado asuntos difíciles, como la lucha contra el antisemitismo, el tema de Israel, el desafío de la ética en la política, la tarea de desenmascarar la pseudoteosofía o el combate contra los mecanismos de la autoilusión emocional y psicológica en la vida del teósofo y del ciudadano.
 
La demagogia esotérica no nos interesa. Aun así, llegamos a mucha gente, seleccionada por afinidad natural entre millones y millones de habitantes de internet.
 
La propuesta de la sinceridad atrae a las personas en su justa medida. Es una bendición ver que los lectores son beneficiados por la búsqueda de la verdad. Vamos derrotando las ilusiones poco a poco, y fortaleciendo nuestro arsenal contra las superficialidades. Estamos invitados a construir una vida de oración y contemplación.
 
El mundo de internet es real en la medida en que el antahkarana del estudiante se expande.
 
La vida entera se vuelve más verdadera gracias a la presencia creciente del yo superior en las diferentes situaciones enfrentadas.
 
La fuerza del trabajo teosófico es la fuerza del alma de cada lector o amigo. La sede propia de esta Logia es la consciencia más interior de los asociados, lectores y estudiantes que se sienten corresponsables por el futuro humano.
 
El eje presencial y físico de la LIT en el mundo es la vida de cada uno de sus estudiantes.
 
Entre las principales desventajas del trabajo en internet está el hecho de que el contacto humano entre las personas es incompleto. La falta de convivencia presencial dificulta el sentido de compañerismo y, en muchos casos, hace más lenta la construcción de la confianza mutua en el plano personal.
 
Cada uno ha de convivir presencialmente con un mundo egoísta y con personas marcadas por la falsedad, mientras en el plano de internet y en el plano interior hay una sutil atmósfera de altruismo que compartir.
 
En este sentido, la LIT es una “federación de personas solitarias”. Los textos de la Logia llegan a miles de almas solitarias y aisladas debido a las circunstancias del capitalismo actual, que destruye los vínculos y dificulta las relaciones humanas.
 
Llevamos a mucha gente la noción viva de la fraternidad universal, de la autorresponsabilidad, de la amistad interior e impersonal con otros buscadores, y la vivencia de la enseñanza auténtica de la filosofía esotérica.
 
La Logia puede abarcar personas de los más distantes lugares y, sin embargo, tiene poca capacidad de volverse material. Opera en un plano conceptual y sutil, y necesita que haya una gran vigilancia individual ante procesos ilusorios, en algunos casos muy comunes, pero que se pueden identificar y dejar de lado.
 
Entre las garantías y salvaguardias del trabajo de la Logia Independiente está el hecho de que los recursos internos de cada estudiante son, en última instancia, ilimitados. Lo único que hay que hacer es estimular el sentimiento de autorresponsabilidad planetaria de todos, con base en las enseñanzas de la filosofía esotérica clásica.
 
NOTA:
 
[1] The Paradox of Internet Groups”, Haim Weinberg, Karnac Books Ltd., Gran Bretaña, Reino Unido, 2014, 195 pp.
 
000
 
El artículo “El Movimiento Teosófico en Internet” fue traducido del portugués por Alex Rambla Beltrán. Texto original: “O Movimento Teosófico na Internet”. La publicación en español ocurrió el 13 de febrero de 2024.
 
000
 
Lee más:
 
 
 
 
 
000