Un Desafío en Filosofía Esotérica
 
 
Carlos Cardoso Aveline
 
 
 
 
 
La idea de carácter se refiere a la estructura mental y emocional del ser humano. El carácter es la fuente de nuestra actitud básica y de las reacciones ante la vida. El promedio de nuestros pensamientos y sentimientos está fuertemente influenciado por él.
 
Mucha gente se contenta con decir que el carácter resulta del karma. Y, de hecho, él está íntimamente relacionado con los hábitos.
 
Para un estudiante de teosofía, sin embargo, el carácter no es solamente un fruto del pasado. Es también una semilla del futuro.
 
El carácter tal como es hoy constituye, por encima de todo, la materia prima con la que uno debe construir su verdadero carácter en el futuro; aquel tipo específico de estructura del yo inferior que podrá responder de la mejor manera posible a los impulsos sagrados del yo superior, el alma espiritual.
 
El carácter, por tanto, no resulta enteramente de las vidas anteriores y de la infancia o juventud, aunque estos factores sean importantes.
 
Surge también de la disciplina diaria y de las tentativas de vivir cada semana de acuerdo con el ideal de progreso y perfección humanos, que la ciencia secreta revela.
 
Los patrones vibratorios de la existencia humana son flexibles y pueden ser cambiados de dentro hacia fuera, porque están determinados en gran parte por los pensamientos, que responden a la voluntad.
 
El propósito más elevado de uno apunta hacia la bienaventuranza y pertenece al yo superior. Helena Blavatsky escribió sobre el refugio que debemos construir en nuestra propia consciencia, y en el cual es posible encontrar reposo en cualquier momento.
 
Vemos la misma idea en el “Dhammapada”. Los místicos de todas las tradiciones, orientales y occidentales, enseñan sobre la fuente incondicional de bienestar que existe en la mente y en el corazón de los seres.
 
El Centro de Paz Interior
 
A medida que uno recorre el camino, hasta los pasos pequeños hacen que la sustancia del yo inferior se vuelva más flexible y sutil que en el individuo promedio, y de este modo se modifica la ecuación entre la vida interna y la vida exterior, en los varios niveles de existencia.
 
El carácter de uno se vuelve al mismo tiempo fuerte y adaptable.
 
El refuerzo de la decisión de actuar correctamente y el desapego cada vez mayor hacia la realidad externa compensan el hecho de que la densidad o materialidad del yo inferior va decreciendo.
 
La fuerza de voluntad permite que la luz de la paz interna fluya desde el centro del corazón hacia todas las formas de vida que rodean a uno. El proceso exige una decisión firme de perseverar, coraje, humildad y una vigilancia constante.
 
000
 
El artículo “La Formación Diaria del Carácter” está publicado en los sitios web de la Logia Independiente de Teósofos desde el 15 de diciembre de 2025.  Se trata de una traducción del portugués, hecha por el teósofo español Alex Rambla Beltrán. Texto original: A Formação Diária do Caráter”.  El artículo forma parte también de la edición de abril de 2022 de El Teósofo Acuariano, pp. 4-5.
 
000
 
Lee más:
 
 
 
 
 
 
Mira otros textos de Filosofía y Teosofía en Español.
 
Examina la sección temática La Sabiduría de los Andes.
 
000
 
 
Helena Blavatsky (foto) escribió estas palabras: “Antes de desear, trata de merecer”. 
 
000